• Perfil

  • Categorías

  • Archivos

  • Visitas

    contador de visitas para blog
  • Consummatum est

  • Mirada Teatral

Caracas, ciudad de la Furia

A propósito de los 444 años de su Fundación

Parafraseando a Gustavo Cerati, quien pareciera que vio la furia de Caracas y al igual que si hubiera visto a Medusa quedó encantado y en coma, Caracas es una ciudad que despierta pasiones encontradas.

Para algunos, Caracas es una ciudad que encierra, donde nos han quitado la memoria, los recuerdos, y estamos ahora como encerrados y en cuarentena.  

Recientemente, en el Foro Arte, Arquitectura, Ciudad y Espacios, organizado por el Colegio de Arquitectos de Venezuela, Dalia Ferreira -periodista y artista de la fotografía intervenida – expresó que su visión de la ciudad tiene que ver con un lugar que nos “contiene” y que está sujeta a las fuerzas de cambio.

Para Ferreira, Caracas es una “banda visual, emocional que llevamos todos por dentro” y  plasma su visión de la ciudad, en lo que ella llama fotografía manipulada, que consiste en utilizar las imágenes de la capital venezolana y mezclarlas desde su punto de vista con otros elementos, sean naves extraterrestres, el arte pop, los juegos de video, y otros artículos que le permiten expresas sus sentimientos.

La periodista – artista visual, ha presentado varias muestras, tanto en colectiva como de manera individual, donde refleja una mirada “pesimista de la ciudad”  – lo que se refleja en “Cuarentena” –  por la constante transformación del paisaje urbano, que ha originado que en muchos casos se borre la historia de quienes habitamos Caracas, sensación que también queda en evidencia con el trabajo llamado “Ciudad Centrífuga”, donde a través de la mirada de Dalia Ferreira se obtienen partes de  la capital venezolana que son separadas de su contenedor, el Valle de Caracas, para mostrar zonas y lugares que ya no están, que se fueron, o nos quitaron, porque las ciudades, lo queramos  o no, no son estáticas, para bien y para mal. 

Y en esa onda de la Caracas pesimista no se puede dejar de mencionar a Rodolfo Izaguirre, quien escribió un artículo sobre la alta presencia de zamuros que se puede observar últimamente en Caracas. Con el título ¡Zamuros! vistos y espantados, el autor nos menciona, entre otras cosas, que él vio  derrumbarse la casa de Francisco de Miranda y que aquel espacio vacío sirvió durante un tiempo de estacionamiento para ser  hoy un edificio anónimo. Resalta que cuando le tocó su fin al edificio Galipán, salvo algunos arquitectos, nadie se apiadó de él.

Dentro de ese tapar la memoria histórica de Caracas, Izaguirre nos recuerda en su artículo el momento cuando a Hugo Chávez, presidente de Venezuela – quien escribe se niega  por la extensión y el despropósito  a colocar el nuevo nombre completo, para mí sigue siendo Venezuela –  “se le ocurrió expropiar el edificio La Francia y anunció que lo hacía para hacer de él un centro cultural de importancia, y el edificio quedó convertido en depósito, mientras se siguen escuchando en la calle los gritos de: ¡Oro!, ¡oro!”

Pero lo peor del desgobierno que tenemos en la actualidad en Caracas, siempre según Rodolfo Izaguirre, es que la otrora llamada “ciudad de los techos rojos”, en palabras del escritor  “ya no es la sucursal del cielo sino del infierno, y gracias a la basura, Miraflores ha puesto zamuros a revolotear sobre este Erebo tropical”, por lo que agradecería, ahora  que la capital cumple 444 años de su fundación, que se le regalara a Caracas  la eliminación de los zamuros, con todo lo que ello implica.

Contrastes a granel!!

En el foro Arte, Arquitectura, Ciudad y Espacios que cité antes, Carola Bravo hizo una reflexión, desde su punto de vista de arquitecta y artista, donde señaló que ella ve la ciudad como la representación a escala de un territorio donde suceden cosas, como si fuera un mapa cartográfico. “En la ciudad, los seres humanos somos los tejedores de una amplia red de relaciones que le dan su forma, por lo tanto considero que esa forma  es el reflejo de la calidad de vida de los hombres que la habitan y del  periodo al que pertenecen”, indicó Bravo.

Como toda ciudad que se precie, Caracas es una capital llena de contrastes. Basta salir a la calle para ver que tenemos de todo en la capital venezolana: Desde la mayor opulencia y derroche de dinero, hasta las zonas de mayor pobreza.

El Metro ha ayudado a que Caracas se haya convertido en una extensa costa de zonas aledañas,  y es lo mismo  que sucede en Medellín, que también es el centro, pero se ha agrandado por los municipios cercanos gracias al metro aéreo,  y por eso no es extraño que quienes habiten en Petare digan que ellos son de Caracas, cuando en realidad son del estado Miranda.

Cuando queremos salir de una ciudad como Caracas, siempre hay la duda: ¿A dónde  ir?, ¿Será caro o costoso?, ¿Tendré seguridad?

Los caraqueños hemos logrado tener una dosis de tranquilidad o resignación al salir, ya que es frecuente ver, a cualquier hora, lugares llenos de personas, sea la hora que sea, una muestra es Las Mercedes.

Pero ¿Y si queremos salir de día?, ¿qué hacemos?

Sigan leyendo que aquí hay algunas recomendaciones

Comer, pasear y salir en Caracas

Un sábado cualquiera es posible ver en las calles de la extensa zona metropolitana de Caracas a músicos interpretando lo que saben hacer. En algunas esquinas están ellos, interpretando melodías,  pero también los hay en tarimas que organizan empresas para resaltar el talento nacional. No en balde siempre se recuerda la frase de Conny Méndez sobre el arrullo a los niños con las notas del Himno Nacional en canción de cuna.

Hace unos meses se realizó en varias calles de la zona metropolitana la Fiesta de la Música, con el auspicio de la Embajada de Francia, la Alianza Francesa  y la coordinación de Estación Inalámbrica, donde fue posible ver músicos de  diversas tendencias interpretando sus canciones y haciendo que la ciudad tuviera otra cara, más amable para quienes paseaban  por la capital.

A lo largo de varios municipios que conforman esta gran urbe, aunque muchos de ellos en realidad forman parte del estado Miranda, estaban los intérpretes deleitando a los transeúntes, a los que iban en carro, y a todos los que pasaban  por las estaciones.

Pero, si lo de uno no es la música sino el baile, una opción de los sábados la ofrece el Centro Comercial Lido, en Chacao – Chacaíto, donde se puede hacer bailoterapia en la mañana.

La planta baja del centro comercial – los sábados – la habilitan para que un enérgico entrenador ponga a bailar a todas, y algunos caballeros que también se animan, al ritmo de música contagiosa que invita a seguir al instructor.

No son pocas las señoras, damas, muchachas, jóvenes y niñas, con perros y mascotas,  que se acercan a este lugar,  que además está resguardado y permite botar las tensiones de la semana y pasar un rato agradable en compañía de otros que también tienen las mismas motivaciones e  inclinaciones para el ejercicio y el baile. Si no quiere llegarse al centro comercial Lido, también en el Parque del Este, o generalísimo Francisco de Miranda, y en el centro comercial San Ignacio  puede bailar y drenar tensiones.

Las mascotas y las compras también tienen espacio

Hablando de perros, quienes quieren consentir al amigo peludo, o al gato, porque también se merece un cariño, en Las Mercedes, de tanto en tanto,  El Establo ofrece jornadas de atención veterinaria, desparasitación, vacunas, incluso se pueden adoptar perros y gatos, además de comprar algunas chucherías  para nuestras mascotas. Si ustedes poseen un perro y lo sacan a la calle, sean buenos ciudadanos y recojan sus necesidades, mire que hay muchos que no ven por donde caminan y es muy desagradable pisar los excrementos de los animales.

Si, por el contrario,  estamos en el plano de comprar algo atractivo, novedoso o fuera de lo común, en la Plaza Alfredo Sadel de Las Mercedes  – cada cierto tiempo – se puede ir al Mercadito de la Plaza. Aunque no es una actividad regular, si vale la pena estar pendiente de las fechas, que se pueden ver en   www.elmercaditodelaplaza.com

En este lugar, que insisto hay que estar pendiente de las fechas de  realización, se puede encontrar ropa para todos los gustos, accesorios ecológicos – hechos a base de papel – portavasos con sus héroes preferidos, muñecos de manga que podemos colorear a nuestro gusto, o podemos recibir asesoría para que expertos los pinten para nuestra beneficio, o si estamos en la onda verde, hay pequeños microsistemas de plantas que son útiles para dar vida y decorar un ambiente.

Lo mejor del último Mercadito de la Plaza fue una larga cartelera, donde los asistentes podían dejar mensajes sobre la Caracas que queremos, las cosas que nos gustaría ver en la ciudad, o no ver, lo que representó un ejercicio de urbanismo para quienes sienten que la ciudad es maltratada, y que a su vez deshumaniza  a los habitantes.

Y en esa onda de comprar y compartir – aprovechando el día del Niño –  la periodista Faitha Nahmens organizó la tercera edición del Bazar Comer Amar, que sirvió para pasar un día divertido y para que más de uno se llevara espejos que rejuvenecen un montón de años, juguetes, artesanía divertida, como discos de acetato convertidos en contenedores de cotufa, ropa de diseño, o también de segunda mano, orfebrería, piezas de madera, libros, etc.

La idea era compartir, curucutear, tomar café y descubrir la creatividad ajena, y todo musicalizado por Simón, el hijo de Nahmens, además de poder degustar platos de la gastronomía árabe, así como antipastos de berenjena o de pimentón. En fin,  pasar una tarde entre conocidos, y poder sacar ese “niño interno” que todos tenemos, o deberíamos tener.

El día del Niño fue una ocasión para ver cómo Caracas puede ser una ciudad divertida, llena de color, cosas que hacer y pasarla en familia. Por donde uno estuviera había  actividades para los más pequeños, que compartían con sus familiares.

Toboganes, colchones inflables, carritos de comida,  lugares para saltar y correr, todo con seguridad para evitar cualquier accidente. También los parques ofrecieron su granito de arena para que los niños y sus padres pasaran el día en paz y armonía.

Afortunadamente, Caracas no es todo concreto,  luces y edificios, también contamos con un extenso pulmón vegetal como es El Ávila, o como le pusieron ahora Waraira Repano,  lugar que, desde 1960 es parque nacional, y al que se puede acceder a Sabas Nieves, por la urbanización Altamira, por donde todos los días suben personas a hacer ejercicio. Claro que quienes no están en condiciones, o no quieren hacer ejercicio, pueden subir por el teleférico, y además, tendrán una vista en panorámica de todo el Valle de Caracas.

Si en realidad nuestra intención al salir de la casa y de los centros comerciales es estar en contacto con la naturaleza tenemos la opción del Parque del Este, ahora llamado Parque Generalísimo Francisco de Miranda. Podemos ver El Ávila desde otra perspectiva, así como lagunas artificiales con algunos animales. Otra opción dentro del mundo natural la ofrece el Parque Los Caobos, ubicado en el centro geográfico de Caracas. Destaca por sus árboles y la Fuente Venezuela. Un poco más al sur de este parque encontramos el Jardín Botánico, que  pertenece a la Universidad Central de Venezuela y en él se pueden ver diversas especies vegetales, así que podemos unir distracción con algo de conocimiento de botánica.  También están el Parque del Oeste, llamado Alí Primera – antes conocido como Jóvito Villalba –  o el Parque Los Chorros.

Pero como en Caracas hay de todo como en botica, como dice el refrán, también hay espacio para ver payasos en la calle, tratando de enseñarle a lo peatones a cruzar por el rayado. Esta iniciativa es extraña, ya lo comenté en otro artículo, porque uno no entiende si los payasos quieren que seamos graciosos y divertidos ante las leyes, o es que las leyes son una payasada que solo podemos seguirlas si los pintados y con grandes trajes nos dicen lo que tenemos que hacer. Y, conste, esto es válido para gobiernos chavistas y de oposición, ya que ambos tienen esta misma iniciativa en la ciudad. También hay  quienes deben depositar o sacar dinero, y no les importan las colas, con tal de hacer sus diligencias bancarias. Afortunadamente, bancos y cajeros hay a lo largo de toda la ciudad y sus inmediaciones.

Una ciudad para querer, odiar, disfrutar, estresarse  y otra serie de sentimientos. Así es Caracas, la que cumplió 444 años en el 2011, en constante cambio  y cada día con más personas entrando y saliendo de ella, haciendo que la capital venezolana siga siendo como dice el refrán, nos guste o no: “Caracas es Caracas  y lo demás es monte”, o esa es mi Visión Particular

 

PD.

Agradezco el apoyo de Ingrid Bermúdez para corregir algunos entuertos lingüisticos y frases que aunque para uno tenían sentido, para otros ojos no lo tenían tanto.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: