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Dolor más allá de una Casa vieja

Oigan este tema mientras leen sobre Casa Vieja

Cada país es un universo, cada país tiene sus secretos, mientras más pequeño un país o una familia el dolor es más profundo.

Estas frases, muchas pertenecen a la canción Cada País de la agrupación cubana Buena Fe, resumen el sentimiento que refleja Léster Hamlet en su  película Casa Vieja.

La película está basada en La casa vieja, del dramaturgo cubano Abelardo Estorino, con guión del propio director y Mijail Rodríguez, mostrándonos a la familia Rodríguez que debe enfrentar la perdida de la cabeza del hogar, lo que hace que los hijos más cercanos se reúnan con Esteban (Yadier Fernández), quien tiene 14 años viviendo en España.

Los rencores en este tiempo transcurrido no han aminorado, y los espectadores vemos el resurgir de las rencillas del pasado, como el hermano mayor Diego (encarnado por Albertico Pujols) siente que tiene la carga de la familia, y la hermana Laurita (interpretada por Daisy Quintana), es la tímida que no quiere conflictos para vivir en sana paz, lástima que los conflictos no llegan cuando lo queremos sino cuando se presentan.

La madre de los Rodríguez (Adria Santana) es el aglutinante de la familia, que aún cuando su compañero de 40 años (digo compañero no solo por matrimonio sino porque ambos fueron milicianos) ya no está con ella, su preocupación es que sus hijos descansen y qué se le dirá a los nietos sobre la ausencia de su abuelo. Su frase “Que silencio, ahora si nos hemos quedado solas” dicha a la hija muestra el dolor contenido en esta mujer.

Los conflictos familiares se mezclan con la situación actual de Cuba, donde se observa la falta de materiales, empleo, libertades de pensamiento y un exceso de control para acceder a una mejor vida, o una beca, elementos que sirven  – delicadamente – para criticar la actual perspectiva de la Isla. Todos estos factores influyen en la vida familiar de los Rodríguez, y muchos secretos del pasado llegan al presente para hacer más que incomoda una coyuntura que ya de por sí es terrible para los miembros de una familia que pierde a su padre.

Esteban se ha convertido en un tipo que quiere decirle a todo el mundo cómo deben vivir, a pesar  que todos tienen sus secretos,  mentiras, frustraciones y sueños que empiezan a destapar para salir a flote a medida que el propio protagonista los expone.  Hasta que es él la víctima de esos secretos revelados a última hora, cuando Diego le recuerda  a su hermano menor su condición homosexual, que fue el motivo que lo llevó a  irse de la casa y del país.

La escena en la funeraria golpeada por la lluvia del ciclón es una muestra de lo que quiere Esteban, ya que mientras  la madre pide cerrar puertas y ventanas, él clama por el ciclón para que arrase con todo, como dice Silvio  Rodríguez en su tema Ojalá

La película, que como ya dije es una adaptación de la obra teatral de 1964, está concebida en tres actos (cual modelo aristotélico)  con letreros que anuncian cada parte, contando además con llamado “intermedio” que es donde está la música de Buena Fe y refleja todo el dolor que padece esta familia, por los largos años de silencio.

Uno de los toques de crítica contra el sistema político cubano lo muestra la escena donde el secretario del partido hace los honores al difunto y lo ensalza como un héroe revolucionario, hasta que Estaban pide que el entierro se haga en silencio, porque como lo dice más adelante, él quiere recordar a su padre como lo que era, un ser de carne y hueso, con virtudes  y debilidades, que hacía jaulas de pájaros para regalar, pero que también era capaz de llorar. Esta acción de Estaban hace que Diego monte en cólera, porque se le hizo el desaire a un funcionario político del pueblo.

El tercera acto – la despedida – es el momento más duro  y conmovedor de la película, porque luego de revelarse los secretos que faltaban por descubrirse, Esteban decide regresar a España antes de lo previsto – sin escuchar los ruegos de la madre, que minutos antes le gritaba que se fuera y dejara en paz a la familia –  y se marcha subiendo el vidrio del carro que lo transporta, como queriendo marcar distancia con su familia mientras Laurita sigue muda llorando en silencio, y la madre le entrega  una pequeña caja que contiene algo que es parte de la vida familiar: un llavero con un forma de jaula de pájaros.

Léster Hamlet

El director de Casa vieja es más conocido en Cuba como director de documentales y video-clips. Nacido en  La Habana, en 1971,  incursionó por primera vez en el cine de ficción en el 2003 al filmar Lila, la segunda de las historias que integran la película Tres veces dos, mejor película extranjera en el Festival Internacional Iberoamericano de Cine de Guatemala y en el Festival Ícaro de Cine y Video Centroamericano, en el 2004, también premiada ese año en el Festival des Filmes du Monde, en Montreal, impulsó la carrera de Hamlet y de los otros dos colegas que la codirigieron.

Sobre esta adaptación cinematográfica de La casa vieja, el portal www.cubacine.cu publicó que  “Las obras devienen clásicos por la perpetuidad de su historia, por su permanencia en cualquier momento. Es una obra que, desde que la leí, la supuse en el momento actual. A pesar de que Estorino la escribió en los años 60, ahora mismo, con ligeras modificaciones o no tan ligeras pero sin perder la esencia de su obra, tiene muchas cosas que decir de nuestra contemporaneidad, del individuo, de la familia. En primer lugar trata de la familia cubana en un momento muy puntual. En aquel momento se ubicaba en los inicios de la Revolución, y ahora, en la actualidad. Para mí es una obra que no ha perdido absolutamente vigencia, no ha perdido nada de frescura, para nada ha disminuido su mensaje y la intensidad de sus personajes. Por eso la llevé al cine: era un texto por el que quería apostar”.

Considera que en la película hay un leit motiv muy cotidiano para los cubanos, que es el exilio. ¿Qué familia cubana no tiene a uno de sus integrantes fuera de la Isla? ¿Quién de nosotros no extraña a alguien cada día de su vida? ¿A cuántos de nosotros no nos falta alguien de la familia en algún momento?

Para Hamlet “Esta es una película de gente y yo soy un poco como todos ellos, pues aunque mi imagen pública es la de una persona alegre y siempre ‘arriba’, en privado soy un tipo más bien solitario, medio hermético y muchas veces triste. Me desmarco del egoísmo, la cobardía y la pusilanimidad de estos personajes, pero los comprendo, y me expuse hasta lacerarme cuando les atribuí a todos ellos una porción de mis dolores, mis verdades, incluso detalles gestuales o de mi personalidad”.

Casa vieja, Premio de la Popularidad del XXXII Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, será vista en Venezuela,  de acuerdo con Víctor Luckert, presidente de la distribuidora nacional de cine Amazonia Film, en las salas de la Cinemateca en Caracas, Ciudad Bolívar, Barquisimeto y Maracaibo

El cine cubano poco a poco está entrando en Venezuela, lo que no está mal porque nos refleja algunas realidades que nos unen, otras que nos separan, pero – aunque entiendo que los defensores del régimen cubano estarán en desacuerdo conmigo – la mirada fílmica es ahora más critica con lo que sucede en la isla y fija posición – tal vez tímidamente pero es un inicio –  sobre la actualidad política, tomando como excusa un triangulo amoroso, como en el caso de la cinta Lisanka de Daniel Díaz Torres, o ahora con Casa Vieja, o esa es mi Visión Particular.

 Trailer Casa Vieja

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