• Perfil

  • Categorías

  • Archivos

  • Visitas

    contador de visitas para blog
  • Consummatum est

  • Mirada Teatral

Literatura y música: fusiones posibles

PhotobucketLa música puede inspirar un escrito y viceversa, los textos pueden ser la excusa para que se interpreten melodías al ritmo del teclado de la computadora.

Esta experiencia de fusión se hizo por primera vez en  Argentina en el año 2008 y era explicado como la “improvisación de escritura al instante”, luego de esta primera iniciativa se realizó una actividad similar en México y Barcelona, España.

Su artífice fue Adrián Haidukowski, quien proponía  música y literatura, algo que – al parecer – sólo es posible con la tecnología.Photobucket

La parte práctica es apreciar el proceso creativo del escritor, la obra y que los espectadores puedan leer, y escuchar el fondo sonoro, todo el mismo tiempos que se va produciendo.

En el marco de la Feria de la Lectura Chacao 2012, la tarima Norte de la Plaza Altamira cedió su espacio para que dos escritores que se alternaban improvisaran textos mientras  Guasacaca Zon, de Caracas, musicalizaba la velada y los asistentes leían en un gran pantalla las palabras que salían del computador mediante las manos rápidas de los escritores, que corregían sus textos sobre la marcha, dándole ritmo  vertiginoso a todos el asunto.Photobucket

Luis Guillermo Franquiz comenzó este jam literario Venezuela.  Contó en sus líneas sobre la ciudad, los semáforos, las personas que lo estaban observando, si acaso entenderían este ejercicio y no estarían más que aburridos queriendo ver la actuación de GuasacacaZon.Photobucket

En Franquiz hubo vacilación, pensó que su texto no era interesante, y se limitó a contar lo que observaba desde su puesto, la reacción del escritor que lo sucedería, los movimientos de aquel hacía su compañera cercana, tal vez la esposa, y lo que le estaría susurrando. Mientras los minutos pasaban, los acordes de la banda se sucedían y él estaba allí clavado en medio de la tarima tratando de alPhotobucketargar las palabras para que el público sintiera que eso era de vital importancia tanto para ellos, como para el escritor, y así mantener la relación estable.

El tiempo culminó, 5  minutos fueron suficientes, para el público, la orquesta y el escritor. El primer raund se cumplió, el vencedor… una gran incógnita.Photobucket

En medio de unas de las interpretaciones de GuasacacaZon, llegó el relevo,  y sacando su reloj de pulsera, Ricardo Ramírez Requena se preparó para iniciar su batalla contra el tiempo, el tedio del público y los sonidos de los instrumentos.

Boca de Aroa 2049,  fue el título, que apareció en la pantalla, luego escribió “amanecimos borrachos” aquello prometía ser una historia futurista.Photobucket

Las letras salían con mayor fluidez y la historia apocalíptica iba atrapando a los espectadores que leían lo que aparecía en una pantalla blanca. Como si se tratase de una novel por capítulos   Ramírez Requena contaba lo que había sucedido en aquella parte de Venezuela, donde pescadores y algunos amigos lograron salvarse del alPhotobucket cataclismo y para ganar dinero buscaban enseres de lo que antes fue la cotidianidad diaria,  que luego vendían como tesoros a otros sobrevivientes.

De las manos del escritor los asistentes a la Plaza Altamira pudieron conocer las profecías de Ismael, un profesor que en el 2016 vaticinó que en Caracas no habría colas, ya no existiría angustia, y que la vida sería mejor.Photobucket

Dentro del relato también fueron incluidos los músicos de Guasacaca Zon, de quienes escribió Ramírez Requena que se habían despertado tarde aquella mañana, porque estuvieron hasta altas horas de la noche  tocando y haciendo divertir a los que por el lugar andaban.Photobucket

Al filo del tiempo,  que todo lo come, el escritor puso en boca de uno de los personajes la pregunta ¿No hay más ron?, a lo que otro le contesta  todo el que quieras, estamos dentro de la destilaría de Pampero, recordándonos que podrá faltar cualquier cosa para los venezolanos, pero NUNCA la bebida alcohólica.Photobucket

Una experiencia e iniciativa que dejó buen sabor en los asistentes a la tarima Norte de la Plaza Altamira, quienes disfrutaron de cuentos cortos amenizados con temas como  “La Astucia” (con Voz), “Súper jeva”, “Déjate llevar”, “Morbo”, “María Juaquina”, “Caminando entre locos” y Joming”.Photobucket

De los escritores se puede mencionar que Luis Guillermo Franquiz nació en Caracas en 1974 es periodista, colaborador en Prodavinci, Las Malas Juntas, Los Hermanos Chang y Gente Rara. Participó en la IV Semana de la Narrativa Urbana y sus textos están en la compilación “Tiempos de ciudad”, editado por la Fundación para la Cultura Urbana.Photobucket

Ricardo Ramírez Requena nació en 1976, es Licenciado en Letras por la Universidad Central de Venezuela (2008). Actualmente se desempeña como profesor de Literaturas Occidentales en la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela y de Literatura en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Monte Ávila.

Música con influencias variadas

PhotobucketLa agrupación GuasacacaZon se formó en agosto del 2009. La propuesta comenzó cuando César Tovar, que ya había tenido experiencia en otras bandas como bajista; y Robert Pacheco, que igualmente había tenido su experiencia como guitarrista en varios proyectos, decidieron formar una banda musical con influencias de varios estilos. Por esas cosas de la vida y del destino, Tovar conoció a Samuel Landazábal, quien para ese entonces llevaba años de práctica en la batería y, después de plantearle la propuesta, finalmente pasa a formar parte del proyecto. Luego llegaron las incorporaciones de Jerson López, con sus conocimientos de percusión con las congas, y  Oskar Pereira,  quien toca los bongoes.Photobucket

El nombre del grupo viene por la guasacaca que prepara la mamá de Cesar Tovar, y eso les lleva a utilizarlo como identificación de la banda, dicen que considerando la similitud que tenían con su sabor y mezcla de especias, la partícula “Zon” es un recordatorio de que todo lo que hacen lleva sazón. Hasta ese momento eran una banda de puros temas instrumentales y deciden buscar una voz, es cuando hace su aparición Manuel Migueles y pasa a formar parte como la voz del grupo. También participa Virginia Manrique, con experiencia de orquesta sinfónica, siendo la responsable del violín y el oboe. Finalmente se añade  el sonido de los metales con el trompetista Jorge Díaz.

Pueden escucharlos en http://www.myspace.com/GuasacacaZon, o visitar su página http://www.guasacacazon.com/. También pueden seguirlos por  @GuasacacaZonPhotobucket

La música y las letras son artes complementarias, y la fusión que se logra con la experiencia del Jam literario es una muestra de que a la hora de querer lograr algo nuevo e innovador solamente se necesita voluntad y talento para hacer las cosas, algo que en Venezuela sobra y se puede ver en cada esquina, calle o local de este país.

Anuncios

Una respuesta

  1. […] se convirtió en una estación musical, aunque temporal, para escuchar a los integrantes de Guasacacazon,  de quienes comenté durante la celebración de la Feria de la Lectura Chacao […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: