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Ahora lo ves, ahora no lo ves

PhotobucketEn las películas del oeste, se señala que en los duelos, es preferible ser más rápido al desenfundar que tener una mirada de “halcón” porque la mano podrá disparar más rápido antes que la víctima pueda ver el proyectil. En Oliver TwisPhotobuckett, de Charles Dickens, se relata la vida de este niño inmerso en el mundo del hampa de Londres, que termina en medio de una banda de chicos carteristas, aprendiendo el arte de robar usando sus manos sin ser detectados  por sus víctimas.
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Alguien en Internet, no sin algo de ironía, recuerda un relato de Mario Mactas, dentro de su libro  Monólogos Rabiosos,  donde el autor menciona que “Con mano rápida y buen ojo, manipulan frutas y verduras para pesarlas y entregarlas a los clientes. Esas manos ennegrecidas son las que seleccionan y ponen algo podrido entre lo que les piden”.

Una encuesta en Internet también concluye que “el ojo es muchísimo más rápido que la mano”, pero ¿es así realmente?Photobucket

Para los que mentalmente han contestado que sí y para los que dudan, solo les diré unos nombres: Juan Tamariz, Lance Burton, René Lavand  y David Copperfield.  Si con eso no quedaron contentos o no salen de su errada conclusión anterior, diré dos nombres más, algo más cercano, como cercano es lo que hacen: Daniel Giandoni y Luis Otero.Photobucket

Cuando menciono que estos dos personajes  son cercanos, es porque, primero son venezolanos, caraqueños para más señas y, segundo, porque lo que ellos hacen es humor y magia de Salón, donde el principal ingrediente es un tipo de magia de corta distancia con un público reducido y juegos interactivos hasta cierto punto, definición de Wikipedia.Photobucket

Uso esta referencia para aclarar que el ojo no siempre es más rápido que la mano y eso lo pueden comprobar con el espectáculo Carcajadabra, en el Teatro Escena 8 que estará durante el mes de mayo. Haciendo énfasis en aquel refrán que circula mucho por Facebook “la mente es como el paracaídas, solo funciona si se abre”, podrán  comprender lo que se afirmó en la encuesta de Internet es lo más alejado de la realidad.

Pero, podría preguntarse uno, acaso ¿estos dos seres tienen poderes, p saben  algo más que los otros?, de entrada podría decir que no, y lo sé, porque decidí conversar con ellos para saber, sin revelar los trucos, qué esconden estos magos o ilusionistas, si es que hay alguna diferencia entre estas palabras.

Gracias a Rosi Soto,  periodista y relacionista pública que está en todo, quedé  para encontrarme con Daniel Giandoni y Luis Otero en el Centro Comercial Concresa, luego de una gira de medios que están realizando para promocionar su espectáculo.Photobucket

Insisto que no contaré secretos de los “trucos” que hacen en escena, pero … sí relataré una historia vivencial que narra Giandoni casi al inicio de su actuación y que sirve para conocer sus orígenes dentro del mundo de la magia. Cuenta, entre pases de mano con una cuerda, que su abuelo  le hablaba de la vida, de los sueños que tenemos, de las cosas buenas y malas a las que debemos enfrentarnos.

Mientras narra esa historia,  que a todos se nos arruga el corazón al oirla, él juega con un cordón de hilo que va rompiendo en partes, poco a poco, como nos hace la vida, lo que vendría a significar las diversas situaciones que vivimos, para al final, volver a unir los trozos y presentar el hilo como si nada hubiera pasado, con la moralejPhotobucketa de que esas partes separadas en realidad forman un todo que es nuestra vida. Inmediatamente rompen los aplausos entre el público.

Ese pequeño acto fue el motivo para iniciar un  “Cara a cara” – que en este caso sería un trío- para conocer qué hay de realidad y de ficción en la vida de un mago.Photobucket

Daniel Giandoni – @danielmagia – participa constantemente en eventos corporativos y producciones teatrales, es invitado a diferentes Congresos Internacionales y Ganador de dos (2) Premios Latinoamericanos de Magia.Photobucket

Más de 25 años de experiencia en este arte tiene Luis Otero – @luisoteromagic-.  Ha sido invitado a Festivales de Magia y al Magic Castle de Hollywood. Primer latinoamericano en ser nombrado “Jurado Calificador” del Mundial de Magia, realizado en China.

Ahora sí, hechas las introducciones y sentados bajo un toldo, ocupando una de  mesas y  frente a nuestros respectivos cafés con poco azúcar, iniciamos una conversación de casi dos horas y, no porque yo sea tan importante que alguien quiera ser entrevistado por tanto tiempo, sino porque ellos tenían que asistir a un programa de radio, y debían esperar un largo rato para entrar a la cabina.Photobucket

Pero dejando este “secreto” de lado, y como la realidad, tema recurrente y en el que insisto constantemente, supera casi siempre a la imaginación, resulta que no es el abuelo de Giandoni el que le enseñó la magia, sino que este pasaje es un homenaje a su compañero de escena, Luis Otero,  a quien asegura admirar y considerar un padre moral dentro de este oficio, por toda la asesoría que ha recibido de él, luego de comenzar en este mundo de la magia con un curso impartido por Ernesto Meleros – Campeón Latinoamericano Flasoma 2006 En Cartagena y  Campeón Latinoamericano  Flasoma 2009 en invención y perfeccionamiento – además Giandoni pasó por una academia, en este caso la del mago Kassan.Photobucket

Esa confesión también sirvió para dejar entrever que no hay egos entre ellos, a lo que Otero adelantó que en general  los magos tienen una camaradería que siempre está presente – con sus excepciones – lo que ayuda a crear el ambiente de empatía con el público, y más cuando se comparte escena con otro mago.Photobucket

Los orígenes de Otero dentro del mundo de la magia pueden recordarnos, a muchos, nuestro primer acercamiento con la ilusión; una caja de artículos mágicos, del Gran Henry, comprada en “El mago travieso” y que en su parte trasera traía la dirección de la tienda del mago venezolano, así que fue hasta allá, la tienda quedaba de Miracielos a Hospitales,  para conocer más de la magia y poco a poco aprendió muchos de sus secretos. La diferencia de ese inicio con una caja comprada, que muchos recibimos de niños, o de adolescentes, es que algunos lo toman como una diversión pasajera y otros lo convierten en parte de su vida. Otero reconoce que el Gran Henry fue su primera influencia en esta carrera, que luego se fue nutriendo de otros magos y de las ganas de experimentar, que lo han llevado a crear sus propias ilusiones.Photobucket

Ambos vestidos de negro, pero no uniformados, contaron las reacciones que tuvo en sus hogares la decisión de vivir de la magia,  no como todos que hacemos magia para poder vivir,  y por ejemplo Giandoni sí encontró cierta aprehensión familiar para poder dedicarse a su vocación, que también pasó por querer ser jugador de futbol, pero a la larga, y luego de tener una profesión universitaria decidió que lo suyo era la magia, por lo que – como cualquiera que quiere ser bueno en algo-  se dedicó a estudiar y prepararse, incluso Otero fue su instructor.

En el caso de Luis Otero, mientras contestaba mensajes de celular y recibía a una productora de FM Center que cuadraba la agenda de entrevistas, dijo que su familia, que ya no lo acompaña físicamente, siempre lo apoyó.Photobucket

Aunque ambos estaban claros que lo suyo era la magia, la educación tradicional o formal no es ajena a ellos ya que Daniel Giandoni es economista y trabajaba como mago mientras estudiaba la carrera. Se dedicó unos años a su profesión, pero el ser artista era más que un hobby para él y el mundo perdió un economista pero ganó un ilusionista.

Otero también tiene un título, como administrador de empresas, y se dedicó a su profesión, hasta el día en que la magia “comenzó a montarse por sobre lo demás” y llegó el momento de tomar la decisión, y la ganadora, hace unos 10 años,  fue, obviamente,  la que lo llevó a esta conversación.Photobucket

Lo relevante no es que para ser magos, ilusionistas o artistas se deba tener una profesión universitaria, pero como explicó Giandoni, “sino por el tema de formarte como persona en un colegio, donde te enseñan valores, te enseñan cosas, a hablar bien, a escribir bien. Yo creo como dice Juan Tamariz en una de sus conferencias, que todo lo que tú seas como persona cuando te paras en un escenario lo vas a reflejar y el público lo va a sentir, verá que no está frente a cualquier persona, sino que está viendo a una persona que está bien preparada, que tiene bases familiares y todo eso se va a notar”, dijo que tal vez el tener el título en sí no sea lo importante, sino todo lo que haces para llegar  a tenerlo, el camino que se logra con lo que te enseñan y las bases que lo forman a uno con la educación.Photobucket

Como todos los días se aprende algo nuevo, es bueno saber que lo que ellos hacen normalmente es magia de cerca, donde tienen a los espectadores al lado, o todos sentados en una mesa, y todo  lo que hacen con las manos es más rápido que los ojos, pero también está lo que ellos hacen en el espectáculo que están presentando en Escena 8 que es magia de Salón, que es aquella destinada a pequeñas o medianas audiencias, donde mezclan lo cercano con algunos otros elementos que no llegan a grandes dimensiones, porque lo principal es que el público esté muy cerca cuando se produzca ese “algo” que nos ofrece ellos.

Además de hacer magia de cerca, y dar cursos, han tenido que ir creando un mercado nuevo para ellos y para los que los siguen, porque en Venezuela la palabra magia es sinónimo de fiestas infantiles, y ellos se dedican a otro grupo, que incluye adultos, despedidas de solteros, adultos mayores, corporaciones, y show en teatros como el que están presentando ahora, que también piensan poner en gira, de hecho ya han realizado presentaciones en Puerto Ordaz.

Cartas siempre en la mano

PhotobucketAl igual que los periodistas o los fotógrafos que nunca salen de casa sin sus herramientas de trabajo, los magos al parecer siempre están con un mazo de  cartas. El español Juan Tamariz dice que él siempre lleva un paquete de cartas en su  bolsillo, para distraerse o contagiar de magia a todo el que quiere verlo y agrega, con risa, incluso a algunos que no quieren verlo.

En el caso de Otero y Giandoni ellos también llevan sus cartas a cuestas, de hecho, mientras conversábamos, debajo del celular de Otero descansaba su mazo. La razón de esto, no es  solo deleitar a la audiencia en cualquier momento, ni ser el alma de las fiestas siempre, sino que ayuda al ejercicio diario de barajear, de darle movilidad a la mano, y como uno nunca sabe cuándo llega la inspiración, deben estar preparados y siempre listos, como dice el slogan de los boys scout.

Dos mundos con un mismo resultado

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Aunque dijeron que no existen luchas de egos entre los magos, si hay una diferencia entre lo que son aquellos reconocidos por sus pares y los que tienen éxito comercial. Dijeron que hay magos o ilusionistas, términos que son sinónimos para ellos, que se han destacado comercialmente, con espectáculos, funciones y fama, pero que son vistos dentro de la sociedad de la magia con cierto dejo, pues no son considerados por los suyos como resaltantes en el oficio. Por otra parte, hay magos que tal vez no son reconocidos en el mundo, pero que dentro de este círculo son venerados, por su técnica, sus aportes, o sus invenciones. Al final lo que importa es que todos son magos y se entienden. Photobucket

Lo que sí tienen claro los dos es que esta profesión debe compartirse sin recelo, ya que en la medida en que nuevas generaciones aparecen, las mayores pueden consolidarse, se pueden abrir nuevas fuentes de trabajo, nichos, como el mundo empresarial que está ganado a la idea de incorporar la magia o el ilusionismo a sus convenciones, programas de entretenimiento, demostrando que aquella idea de que la magia es para niños únicamente ya está en desuso.

Ese compartir sus secretos también sería extensivo a los hijos propios, porque adoptados dentro de la magia ya los tienen, ya que – como dice Otero – “sería muy malo tener un hijo y que no le guste la magia”, pero, como todo en la vida debe ser una decisión propia, asegura que nunca le impondría a un hijo el entrar en este mundo.Photobucket

Las aspiraciones de ambos son seguir disfrutando lo que hacen y entreteniendo al publico que los ve y se maravilla con sus trucos, pero siempre manteniendo el principio de la magia de cerca, que la ilusión pase frente a los ojos de los espectadores, y no desde un gran escenario como lo hacen otros, como David Copperfield, o Lance Burton

No hay edad para iniciarse en la magia, no importa el tamaño, raza, credo, si se es alto o bajo, si se tiene alguna limitación física tampoco sería motivo para no dedicarse a esta profesión, un ejemplo es el argentino René Lavand,  que hace trucos de carta con una sola mano, lo que hace falta, como en todo en lo que uno quiere resaltar es voluntad y perseverancia.Photobucket

Dos horas de conversación que se pasaron como “por arte magia” con dos jóvenes y emprendedores venezolanos que unieron sus talentos para deleitar  en un espectáculo para público adulto (recomendado para mayores de 16 años), que dura 1 hora y 15 minutos… pero si no me creen, lo mejor es que se cercioren ustedes mismos, viendo Carcajadrabra hasta el 27 de mayo,  los días viernes, sábados y domingos a las 8:00 PM en el Teatro Escena 8, a ver si están de acuerdo, o no, con mi Visión Particular.

Si quieren ver más de lo que es la magia de cerca pueden entrar aquí en la página de la Sociedad Venezolana de Ilusionismo donde hay algunos videos.

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