• Perfil

  • Categorías

  • Archivos

  • Visitas

    contador de visitas para blog
  • Consummatum est

  • Mirada Teatral

Convivencia ¿En qué tiempo lo conjugamos?

Caracas, “Dame el teléfono que tengo unas ganas de volarte la cabeza… no tengo BB”. Valencia. “Cuando el artista y su sobrino regresaron a sus habitaciones notaron la ausencia de 1.600 dólares en efectivo, tres dispositivos electrónicos denominados iPad, un maletín con documentos personales, cámaras de vídeo y una computadora portátil, entre otros objetos de valor”. Barquisimeto. “Fuimos robados en el restaurante Tiuna, Barquisimeto”,  “A la persona q tiene los maletines le garantizo que solo me interesan los documentos personales y pasaportes”. Caracas, “baleado esta madrugada en Caracas cuando se trasladaba en su vehículo en la Urbanización Bello Monte”. Caracas. “Asesinado tras ser secuestrado anoche”.

Estas frases corresponden a hechos recientes donde las víctimas han sido personas ligadas al mundo artístico nacional, o que visitan nuestro país y puede, pese a lo que afirmen los sectores oficiales, ser una muestra del grado de inseguridad que vive la nación.

Photobucket

A Elaiza Gil, actriz de finalizada la telenovela “El árbol de Gabriel”, le sucedió lo del celular mientras se  encontraba en una cola en la avenida Libertador de Caracas. “Estoy realmente obstinada de tanta delincuencia”, dijo, al recordar que es la segunda vez en 7 meses que es víctima del hampa. Entre tanto, Julio Iglesias, cantante español quien ofreció dos conciertos, uno en Caracas y otro en Valencia, fue  despojado de 1.600 dólares, documentos y equipos tecnológicos en el hotel donde se hospedó en el estado Carabobo, mientras que la llamada “mujer de Fuego” – Olga Tañón – y su equipo de músicos también fueron víctimas de hurto, esta vez en Barquisimeto, cuando un grupo de desconocidos la despojó de sus documentos personales y de una cantidad de dinero que no se especificó, durante un  asalto mientras estaba en el restaurant Tiuna.

Afortunadamente, y que terrible que se deba decir así, porque no hay nada afortunado en ser víctima de un hurto, o robo, ninguno de los tres hechos delictivos tuvo consecuencias fatales, no así lo sucedido con Libero Iaizzo, quien  fuera el mánager de Caramelos de Cianuro y de otros artistas, y perdió la vida  tras ser secuestrado en la avenida Nueva Granada mientras conducía su vehículo Mini Cord.

Tampoco One Shot pudo escapar a la violencia que denunciaba en sus canciones y  fue baleado  en Caracas cuando se trasladaba en su vehículo en la Urbanización Bello Monte. Fue interceptado por un grupo de delincuentes que intentaron robarlo y luego le dispararon lo que obligó a llevarlo  a la clínica Santa Sofía de Caracas para ser operado a fin de detener la hemorragia cerebral debido al impacto de bala recibido en la frente. Aunque estuvo en coma, ya está un proceso de lenta recuperación.

Estos son casos que han saltado a  la opinión pública, se ubicaron en los temas más destacados en las redes sociales, en parte por la notoriedad de las víctimas, pero no porque sean hechos aislados en una ciudad que parafraseando a Gustavo Cerati “es de furias”.

Photobucket

Las cifras de sucesos son altas en el país, que está polarizado y que desde ambos bandos buscan justificar la realidad que no es otra que nos estamos enfrentando los venezolanos por tener aquello que no logramos por medios legales, con las consecuencias – muchas de ellas fatales – que origina una sociedad que perdió hace tiempo los valores que, al parecer, caracterizaban a los venezolanos, como el deseo de superación, el tener un trabajo y una vida digna, y fueron suplantados por “tener a cualquier costa”  aquello que creemos que nos merecemos, sin trabajarlo.

Photobucket

Según datos suministrado por Provea, aparecidos en la página impactocna.com, “el gobierno usa estrategias que ocultan la verdadera dimensión del fenómeno” al no incluir en el total las muertes sin resolver, un término usado para casos en que aún no se determina la causa de muerte, dice el informe. Estos casos fueron más de 4.200 en el 2009. Esta ONG denunció también que los cuerpos baleados de las víctimas llenan las morgues los fines de semana y la mayoría de los casos nunca se resuelve. Otros crímenes violentos, como robos a mano armada, secuestros y extorsiones, también se han generalizado.

Photobucket

Por el lado oficial, el ministro de Interior, Tareck El Aissami, reconoció que las cifras de homicidios “No es de 75 por cada 100.000 como se ha dicho aquí, es de 48 por cada 100.000 habitantes y sigue siendo una tasa muy alta. Esa es la verdad”, aunque dicho así sonaría que se intenta minimizar las denuncias de la oposición que aseguran que son 75 las muertes por cada 100 mil habitantes, pero igual la cifra de 48 es alta y eso no se puede ocultar. Sin embargo, como dice el refrán “piensa mal y acertarás” si esas son las cifras oficiales, habría que preguntarse ¿cuáles son las cifras reales?, tomando en cuenta que “las estadísticas oficiales no incluyen las muertes durante enfrentamientos de ciudadanos con la policía, que dejaron 2.685 fallecidos el año pasado”, según el informe de Provea.

El Aissami, que fue interpelado junto a otros ministros, admitió que la tasa de homicidios “está por encima de la media de América Latina”, pero rechazó  acusaciones del diputado opositor Enrique Mendoza, quien le pidió explicara el “ocultamiento de las cifras de homicidios desde 2005” en el país, mientras el también legislador opositor Tomás Guanipa recordó que fue el presidente Hugo Chávez, quien “dio la cifra de 155.000 muertos por la violencia” en el país en los últimos 12 años.

Photobucket

Nadie está ajeno al problema de la violencia en Venezuela, decir que es una “percepción” de la ciudadanía es tratar de ocultar el sol con un dedo, sino ¿porqué hay una campaña en los vagones del metro de Caracas para apoyar el desarme de la violencia?, como si el único problema es que ellos están armados, cuando la violencia viene en todo tipo de envases.

Photobucket

Claro que el problema de la violencia no viene solo de las armas, sino influyen también las condiciones socio-económicas, el hacinamiento, la imposibilidad de un trabajo decente,  el alto costod e la vida, pero esas razones no justifican, en ningún momento,  que se llegue a la delincuancia y asesinato para obtener bienes materiales.

Lo de la “percepción” sobre la inseguridad entre la población lo justifican algunos diciendo que  son los medios de comunicación los que utilizan las técnicas de desinformación mediática  del alemán Paul Joseph Goebbels –ministro de propaganda del régimen nazi– que se basaba en la consigna “Miente, miente, miente, que algo queda”, y que es a juicio de Marcelo Colussi “lo que durante estos años de revolución han estado haciendo los medios de comunicación de la oposición, tanto dentro del país como hacia fuera, creando la imagen de una dictadura sangrienta que debe ser derrocada en nombre de la defensa de la libertad. Y una de las grandes mentiras tejidas para crear ese descrédito fue –y sigue siendo– el tema de la supuesta violencia cotidiana que azota al país”.

Photobucket

Creer que los medios de comunicación tienen el poder de crear esa zozobra en la colectividad que haga que exista mayor “percepción” de inseguridad de la que en realidad existe, es no conocer la revolución que se produjo en la tecnología y que ha hecho que muchos ciudadanos no tengan necesidad de informarse por los medios tradicionales, cuando hay todo un mundo que nos permite conectarnos con lo que sucede al momento en que ocurre, y eso, duélale a quien le duela, no lo puede parar nadie, ni se puede controlar.

Salir a la calle, pararse en una esquina, subirse al metro, a una camioneta pública, o montarse en un taxi, son vías para conocer lo que en realidad sucede en una ciudad. Cualquiera tiene una historia, cercana o propia sobre la violencia que existe en Caracas, o cualquier otro lugar de Venezuela, porque en eso sí ha democracia, la delincuencia no respeta credo, raza, ni condición social.

Photobucket

La llamada “radio bemba” es el medio de comunicación más rápido, eficaz y mortal que tiene todo sistema que quiera esconder la realidad. Nada incentiva más los rumores, la conversación boca a boca que la falta de información, ambos bandos polarizados en Venezuela deberían recordarlo, o tener presente las olas de rumores que se corrieron en el país cuando a raíz de  los sucesos de abril del 2002 los medios de comunicación hicieron un blackout informativo, que al día de hoy les sigue costando credibilidad, o el mal manejo en cuanto al tema de la enfermedad de Hugo Chávez, y las miles de teorías que esto ha generado sobre el real estado de salud del mandatario.

Todos los venezolanos somos politólogos, todos tenemos una teoría sobre lo que sucede en el país; son famosas las tertulias que hace años se realizaban en el Gran Café de Caracas, donde se reunía desde lo más granado de la intelectualidad local, hasta cualquier hijo de vecino, para analizar los sucesos y qué soluciones se le podían dar, porque para opinar los venezolanos siempre estamos con una idea que aportar.

Photobucket

Como bien acota Marcelo Colussi en su artículo “El país más peligroso del mundo”, publicado en aporrea.org,  “La violencia es un problema altamente complejo. En 1996 la Organización Mundial de la Salud adoptó una Resolución (WHO 49.25), declarando “la violencia como un problema prioritario de Salud Pública y reconociendo las graves consecuencias inmediatas y futuras que la violencia tiene para la salud y el desarrollo psicológico y social de las personas, las familias, las comunidades y los países”. Y dentro de ese complejo marco de la violencia existe un capítulo que es la criminalidad. Estudiar a conciencia este fenómeno implica un entrecruzamiento de prácticas científicas: sociología, economía, psicología social, semiótica. Hay que seguir rigurosos protocolos de investigación para sacar conclusiones. Solamente para decirlo en forma empírica, pre-científica, tal como se presenta el problema en los medios comerciales dentro y fuera de Venezuela, cualquier viajero que visita Caracas y estuvo también en Colombia o en Centroamérica sabe que en el territorio bolivariano la seguridad es incomparablemente mayor que en aquellas otras áreas.”

Photobucket

Si bien es cierto que Venezuela tiene transporte público las 24 horas del día y muy pocos focos de la capital son “impenetrables” distintamente a otras capitales, no es menos cierto que salir de noche en la ciudad capital no es tarea fácil, salvo en las urbanizaciones llamadas ” de ricos” o donde la actividad comercial está extendida y cuanta con presencia policial, como podría ser Las Mercedes, y aún así, nada garantiza que no seamos víctimas de la delincuencia, como por ejemplo le sucedió  a  Teodoro Petkoff y su esposa, que fueron atracados por un motorizado  a la salida de un restaurante en Los Palos Grandes.

Voces de alerta

“Después del acontecimiento que tuvimos, lo que he venido haciendo es orar y arreglar mis cosas, muy decepcionada de que nadie haga algo. Se debería copiar lo que hizo Colombia en materia de seguridad. NECESITAMOS UN MOVIMIENTO GRANDE. Recuerdo siempre que hace 10 años todo el mundo se quería ir de allá. Nosotros seguimos trabajando porque tenemos un negocio desde hace 5 años, pero sinceramente quiero buscar oportunidad  afuera aunque sé que están difíciles, porque aquí la cosa colapsó, creo que no hay alguien cercano que no haya sido tocado por la inseguridad”.

Este es el relato de María Alejandra (el apellido lo omito por aquello de preservar la seguridad), una periodista que fue víctima de un asalto en su propia casa en  de El Cafetal, a plena luz y de donde se llevaron algunas pertenencias, además del mal rato que tuvieron que pasar.

Photobucket

Como esta opinión hay muchas, basta ver el mensaje del grupo  que hizo el video “Caracas ciudad de despedidas” que plantea un tema de profundidad, el hecho que jóvenes que deberían pensar en construir un país mejor, están tomando la decisión de irse de Venezuela, porque sienten que ellos no tienen cabida en  ella, aunque saben que la situación en el resto del globo no es fácil.

Más allá de las críticas que se le pueden hacer al video, y que en las redes sociales han criticado a más no poder, es el reflejo de una sociedad que no se siente con futuro, y que considera que de tener las herramientas se iría del país, o que ya está en los trámites, por lo que decir que son apátridas, niños de “mamá y papá” , “sifrinitos” es, nuevamente, tratar de tapar el sol con un dedo, generando un odio racial ante estos planteamientos de ellos, que lejos de unirnos en una causa común, nos separan como nación y sociedad.

Entre tanto, agencias de comunicación han tenido ideas para transmitir, a través de los medios,  mensajes para el país, que tenga como tema principal NO MÁS VIOLENCIA.

Para muchos comunicadores, el problema está en la falta de valores que hay en la población, producto de mensajes contradictorios, al justificar desde los más altos niveles del ejecutivo la toma de acciones violentas, como invasiones, robo por causa de hambre, etc.

Todos los que estamos en Venezuela debemos luchar por un país ideal en el que nuestros hijos puedan crecer sin miedos. La tarea es de todos, y comienza desde el hogar, que es el primer lugar donde se fomentan los valores.

Recordar las campañas que hace más de 20 años hizo Renny Ottolina puede parce fuera de lugar, añejo, o caduco, pero si uno ve esos videos, entenderá que hoy más que nunca, esos consejos,  esos mensajes están vigentes y nunca está demás recalcarlos.

Los mayores de 30 años recuerdan lo exitoso que fue en su momento la primera campaña del Metro de Caracas  y como la población se transforma al entra en sus instalaciones, hoy ese mensaje está olvidado, y aunque recientemente se ha retomado, es como dice el refrán “tarde piaste” hay varias generaciones que crecieron sin ese “chip” de educación y ya tienen el disco duro saturado, por lo que nueva información no es aceptada.

Photobucket

Pero como no se puede decir que todo está perdido, desde el gremio de los músicos, y de la farándula en general, se están haciendo propuestas, levantando voces que den conciencia, mayores acciones para detener la violencia.

EL GHETTO,  R-Vin y Mike,  hizo la canción “DALE UN PARAO” a la violencia, a las balas, a la impunidad. Por nuestra VENEZUELA ‘Amarillo, Azul y Rojo’ que lucha y no se cansa por la esperanza de  un país seguro donde cambiemos las lágrimas por sonrisas. Reflexionemos, reaccionemos y sumemos…

Ellos están conscientes de la necesidad de darle “un parao a la violencia” y se sumaron  al movimiento del Gremio Musical Unido #DaleUnParao que presentó el MANIFIESTO A LA VIDA.

Photobucket

En la clausura del 4to Festival de la Lectura Chacao 2012, Juan Carlos Ballesta y Nana Cadavieco hicieron un llamado por el movimiento “Daleunparao”, que presentará ante la Asamblea Nacional, respaldado por las firmas de integrantes del sector musical y artístico nacional, un documento para apoyar las peticiones que allí hacen. Este documento también servirá como base para encuentros que se piensan  sostener con gobiernos regionales y municipales, así como instituciones nacionales relacionadas con el tema, con peticiones similares,  para tratar el tema de la violencia e inseguridad que tanto nos afecta como sociedad.

El derecho a la vida es inviolable según el artículo 43 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y el Artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y es el Estado, representado en todas sus instituciones, así como en el gobierno Nacional, los gobiernos Estatales y Municipales, quien debe velar por el cabal cumplimiento de ese derecho. Todas las personas tenemos el derecho a la protección por parte del Estado a través de los órganos de seguridad ciudadana, consagrado claramente en el artículo 55 de la Constitución.

Todos somos parte de este problema, todos somos partes de su solución, no se puede jugar con las cifras de hechos delictivos, ni manipular a favor de una u otra tendencia partidista, solamente los venezolanos podremos salir a delante de este tema que cada día cobra vidas nacionales, que genera zozobra, angustia en las familias.

Photobucket

Mientras más acciones se hagan, mientras más espacios para el entretenimiento se recuperen, en esa misma medida estaremos contribuyendo a un país mejor, con la posibilidad de que el ciudadano recupere la calle, se sienta seguro, situación que también pasa por el mejoramiento de la calidad de vida, de los servicios públicos, luz, vías, patrullaje.

Photobucket

La inseguridad no es un problema de “percepción” o de cifras manipuladas o no, es un tema que requiere en consenso de todos, es un punto de honor de los gobiernos, a todos sus niveles; pero también  es una agenda de los ciudadanos que debe reclamar, deben organizarse, participar activamente en toda iniciativa que convoquen organizaciones, empresas, como lo hizo el Run4unity 2012: Carrera por la paz y la unidad, un evento de alcance global. En esta actividad, jóvenes de etnias, culturas y religiones diversas apuestan por el deporte para promover la paz y la unidad, sobre todo en aquellos lugares donde prevalecen la soledad, la pobreza y la marginación.

Este año el evento comenzó en Oceanía, a las 3.00 pm (hora local). Al cabo de una hora, el testigo pasó  al siguiente uso horario y  así sucesivamente. De esta manera, la Run4unity dará la vuelta al mundo entre 3 y 4 pm.

Photobucket

Entre los países involucrados están Malta, cuyo  presidente de la República dio  la señal de partida a la competencia que involucró a cristianos de distintos movimientos y a musulmanes; Estados Unidos,  especialmente en el estado de Texas, donde la carrera pasó por varias ciudades.  En Venezuela participaron tres ciudades: Caracas, con su punto de encuentro en la Parroquia La Anunciación del Señor, Avenida 1, La Boyera; Valencia, en la Concha Acústica del Parque Negra Hipólita, y  Punto Fijo, en el Centro de Capacitación Integral Jesús de Nazareth, sector La Chinita.

Pasos cortos, como los que dan los bebés cuando empiezan a gatear, son lo que debemos comenzar a dar en el tema de la inseguridad, pero no por cortos tiene que ser lentos; precisamos  el apoyo de todos, sin exclusión, la jornada no es fácil, ni sencilla, pero es la única manera de lograr CONVIVENCIA, una que nos recuerde que nuestros derechos terminan donde comienzan los de los demás, pero principalmente que nos haga recapacitar en lo profundo de nuestro ser lo que queremos para el futuro, que como dice alguien, el futuro no existe, ya está aquí, como dijo el poeta de la música John Lennon: “démosle una oportunidad a la Paz”   o esa es mi Visión Particular.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: