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Macbeth enciende la Caja de fósforos

La Concha Acústica de Bello Monte se engalana para recibir a uno de los clásicos de la literatura inglesa, esta vez, representado por talento venezolano. photo nicolarocco1_zpsffa13896.jpg

El minimalismo y la sencillez se hacen presentes en el montaje del director Orlando Arocha. Una propuesta que lleva como protagonista al texto y que permite observar un trabajo actoral transparente, sutil, casi al desnudo. Cabe destacar el balance perfecto entre técnica y sensibilidad que muestra Diana Volpe y la admirable misión realizada por Juan Carlos Gardié, quienes llevan el peso del protagonismo sobre sus hombros.

Merece también photo Macbeth-Williams-Marrero_NACIMA20130517_0117_6_zps3ff80ffc.jpg una mención especial el ritmo con el que se presenta la historia. Un ritmo que no decae en ningún momento durante dos horas y media, en las cuales el director y los actores  logran captar la atención de los espectadores de principio a fin y recrear la historia, a tal punto, que le permiten al público respirar el aire de traición, poder, ambición y locura que caracterizan al clásico. photo nicolarocco2_zpsd95f2fed.jpg

El montaje es en sí mismo un reto para cualquier grupo teatral, pero a esto se le agregan ciertos factores que hacen que este reto fuese aun mayor. En primer lugar se encuentra  el público venezolano, el cual no está acostumbrado a presenciar espectáculos de tan larga duración y densidad temática, pero toco el tópico, en este caso, para resaltar el impecable trabajo que se realizó al salir, no solo airoso de este desafío, sino con un merecido aplauso para cada uno de los miembros. Y en un segundo plano, pero sin restar relevancia, se encuentra el tamaño del espacio: la sala hace honor a su nombre y, muchas veces, se queda pequeña ante la cantidad de personajes y la grandeza de la obra. photo nicolarocco4_zps1935c075.jpg

Macbeth mostró una propuesta diferente a las demás presentes en cartelera y, aunque riesgosa, la misión es cumplida con limpieza e inteligencia. La Caja de fósforos encendió la mecha del teatro clásico, de peso y calidad, mostrando al arte, no solo como un espacio de entretenimiento y escape, sino como un punto de reflexión y reflejo del mundo que existe a las afueras del teatro.

Erika Goldberg

PD. Las fotos son de Internet

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